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Tu tiempo!  

Publicado por Centinela

Si no tienes tiempo para Dios te conviene parar y evaluar. ¿Quién es Dios? ¿No es que él merece más de mi tiempo? ¿Puede ser que estoy dando prioridad a mis necesidades físicas y descuidando mis necesidades espirituales? Algunos son mezquinos con su dinero, otros con su tiempo. Algunos son mezquinos con los dos. Yo quiero decir algo a los que son tacaños con su tiempo. No todos tienen la misma cantidad de dinero pero todos tienen 24 horas en el día. Igual al dinero, es posible gastar la mayor parte de nuestro tiempo en nuestros propios intereses. No es extraño que un incrédulo no tenga tiempo para Dios pero debe ser que un hijo de Dios va a encontrar tiempo para Dios. Sin embargo, me da pena que hay tantos que dan muy poco tiempo a Dios. Ellos tienen tiempo para todo lo demás, pero para las cosas de Dios dicen, “No tengo tiempo.” No cuesta nada decir “yo amo a Dios” pero si medimos su amor por Dios por el tiempo que le da, tendremos que decir que es poco el amor que tiene. Si un joven dice que ama a su novia pero encuentra tan solo una hora por semana para pasar con ella, más probable que ella le diga, “no vengas más.” Hay cada vez más personas que encuentran tan solo una hora por semana para estar en la iglesia. Aun así, algunos llegan tarde. ¿No te parece que Dios merece más? Aun para tu propio bienestar espiritual te hace falta más. Algunos son ingenios en encontrar razones por faltar a las reuniones. Muchas veces parecen ser excusas legitimas. “Con todo lo que está pasando, tengo temor de dejar la casa sola.” “Hay hipócritas en la iglesia.” “No hay otros de mi edad en la iglesia.” “El domingo es el único día que tengo para descansar y hacer mis propias cosas.” Estas son algunas, no más. Muchas veces son una indicación de que no andan bien espiritualmente. Si no hay tiempo para asistir a la iglesia es muy difícil que tengan tiempo para servir a Dios. Tampoco hay tiempo para leer la Biblia y orar. El que anda bien espiritualmente busca excusas para ir a la iglesia y no para faltar. Conocía a una hermana en Cristo que ahora está en los cielos. Ella siempre estaba ocupada en la obra del Señor. Más de una vez escuché a ella decir “Tengo que luchar para encontrar tiempo para mi misma.” El creyente debe luchar para encontrar tiempo para Dios. Jesús dijo, “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.” Lucas 6:38 Esto no se trata únicamente de dinero. Se puede aplicar a nuestro tiempo también. En busca de una solución No es la voluntad de Dios que seamos esclavos del tiempo. Más bien es que hagamos el tiempo servir a nosotros. Muchas veces la solución es una nueva y más completa entrega a Dios. Si realmente amamos a Dios vamos a encontrar tiempo para él. Si damos más de nuestro tiempo a Dios vamos a ver como él puede librarnos de las mil y una cosas que consumen nuestras horas. Para otros la solución sería más auto disciplina y el de tener una vida más organizada. El presidente de una facultad una vez dijo, “un minuto ocupado en planear ahorrará 3 o 4 en su cumplimiento.” Al principio, esto parece ser esclavitud al tiempo pero una vez que llega a ser hábito no es tan gravoso. Si no tienes tiempo para Dios te conviene parar y evaluar. ¿Quién es Dios? ¿No es que él merece más de mi tiempo? ¿Puede ser que estoy dando prioridad a mis necesidades físicas y descuidando mis necesidades espirituales? La Biblia dice; “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque él que siembra par su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Gálatas 6:7-8 Si te das cuenta de que has sido tacaño con tu tiempo pide perdón a Dios y pregúntate, ¿qué debo quitar de mi vida para dar más tiempo a Dios? Pagina principal

DIOS toma su tiempo!  

Publicado por Centinela

Cuando Dios demora, no significa que la respuesta sea negativa. Dios responde todas las oraciones, aunque no siempre de la manera esperada. Rara vez Dios tiene prisa o está apurado, lo cual se ve en Su Creación: demora en hacer un bebé, una flor, un árbol o un atardecer, o incluso una brizna de hierba. No se puede apurar a Dios. Hay que aguardar a que llegue el momento determinado por Dios. A veces Dios demora la respuesta a una oración hasta que usted haya aprendido algo que Él quiere enseñarle. O a veces espera hasta que se produzcan las condiciones propicias para el resultado que quiere lograr. Como en el caso de aquel hombre de la Biblia que era ciego de nacimiento. Tuvo que ser ciego toda su vida para que todos lo supieran, y así, al llegar cierto día Jesús y sanarlo prodigiosamente, Dios fuese glorificado (Juan 9). En ciertos casos, tal vez transcurran años hasta que sepa por qué Dios no respondió del modo que esperaba, o cuando se lo pidió, ¡pero el día llegará, y sabrá que Dios actuó acertadamente! ¡Espere en el Señor! ¡La oscuridad más densa es antes del amanecer, y la mayor desesperación ocurre justo antes de la Salvación! ¡La más profunda desesperanza ataca justo antes de ser rescatado! Por eso, no dude ni por un instante de que Dios le contestará. ¡Ya verá que lo hace! ¡Confíe en Él y dele gracias por la respuesta, aunque no la vea de inmediato! ¡Después se alegrará de haber confiado en Él! Padre Celestial, perdóname por desafiarte cuando en mi desesperación te cuestiono porque las cosas parecen salir mal. Hoy quiero ser reconocido entre tus Hijos, recibo en mi corazón y confieso con mi boca a Jesucristo como mi Señor y Salvador personal, y en su nombre te pido que me ayudes a confiar y esperar en ti, sabiendo que tu voluntad siempre será lo mejor para mi vida, y que siempre tendrás una porción especial de amor y misericordia, exclusiva para mi, gracias te doy, en Jesucristo. ¡¡Amén!! Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A JESUCRISTO sea toda Gloria, Honra y Honor, por los siglos de los siglos. ¡Amén! Pagina principal