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Que es lo que nos pasa?  

Publicado por Centinela

Mientras el mundo se prepara para el mundial de fútbol en Sudafrica 2010, contrariamente hay otra cara que parece no tener tanta importancia para millones de personas si se compara con este deporte. La desnutrición infantil y la mala alimentación de poblados enteros es uno de los problemas más graves que padece el continente africano. Es un hecho concreto que la desnutrición afecta mortalmente a 5,6 millones de niños solamente en el lapso de un año. Estos datos revelado por Fondo para la Infancia de la ONU (UNICEF) dejan muestras del grave trasfondo de la lucha contra la pobreza. Los más afectados a esta condición endémica son los niños y es ahí donde entran a tallar diversos organismos como la UNICEF que buscan propuestas claras y directas ante este problema. En el continente africano la desnutrición se ha enraizado dejando a millones de niños con peso inferior a lo normal. Este hecho es considerado por la UNICEF como una “catástrofe” para el desarrollo del continente. El poco avance en la guerra contra la desnutrición en el continente lo ha provocado el crecimiento de la población, la baja de la producción agrícola, las guerras internas y sobretodo el avance del VIH-SIDA. Lamentablemente la zona de mayor incidencia de desnutrición es África del Norte. A veces uno se pregunta, si todo el dinero que se gasta en un deporte como el mundial de fútbol en Africa 2010, publicidad o armamento, no podría usarse en algo más provechoso. No se demasiado de política ni me interesa pero estoy seguro que los gobiernos de los paises desarrollados podrían hace un poco más de lo que hacen.

Esta crisis sí tiene solución from juliethte on Vimeo.

La Enseñanza de Cristo es Suficiente.  

Publicado por Centinela

Quiero compartir este mensaje del hermano Paul Washer.

Humildad.  

Publicado por Centinela

Tratar el tema de la humildad es complicado debido a que el que más o el que menos de nosotros tiene arrestos de orgullo humano que es la contrapartida de la humildad. Este orgullo lo tratamos de disculpar con argumentos que nos favorezcan frente a la poca humildad que demostramos. Jesús enseñó y practicó la humildad. Dijo además: "El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido" (Mateo 23.12). El apóstol Pablo, a quien muchos incrédulos sindican como un hombre de humildad fingida "con un orgullo a flor de piel", escribió para los cristianos de Colosas: "Vestíos pues ... de humildad, de mansedumbre, de paciencia..." (Colosenses 3.12). El vestirse significa "cubrirse". El verdad la humildad encierra una actitud mental. Es "la virtud que consiste en el conocimiento de la propia inferioridad" (Diccionario Ideológico). "Una virtud contrapuesta al orgullo" (Diccionario de la Biblia). La humildad no es cobardía ni debilidad. El orgullo refleja debilidad; mientras que muchas veces el desplegar humildad requiere valor y fortaleza. En la Biblia, en el Antiguo Testamento, la palabra hebrea que se traduce "humíllate" significa literalmente "pisotéate". En Proverbios 6.3 leemos: "...vé, humíllate..." (pisotéate). En otras palabras, echa a un lado tu orgullo, reconoce tu error, endereza tus asuntos. En el Nuevo Testamento, en Colosenses 2.18 y 23, aprendemos que no todos los que aparentan humildad la tienen genuinamente. Algunos de aparente humildad pueden ser orgullosos tenaces. Su humildad aparente les sirve para conseguir lo que desean. La humildad verdadera impide que la persona manifieste vanidad, orgullo, en mucho de los aspectos de su vida (1 Juan 2.15-17). El cristiano revestido de humildad no atrae indebida atención a sí mismo ni a sus aptitudes. Su humildad contribuye a que trate a otros con consideración y comprensión. En la iglesia de Cristo existen y han existido hombres predicadores del evangelio de Cristo ejemplos de humildad cristiana. Puedo citar a Juan Wolfe, que hizo su trabajo para el Señor Jesús acá en la tierra muchos años con toda humildad y luego se fue con Dios. ¿Cómo ve Dios a los humildes? El profeta Samuel pensó que Dios había escogido a Eliab para ser rey de la nación hebrea. Pero Dios le dijo: "No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón" (1 Samuel 16.7). El escogido por Dios fue David, un hombre fiel y humilde (1 Samuel 13.14; 16.4-13). Dios en verdad se opone a los altivos, orgullosos, pero da bondad inmerecida a los humildes (Santiago 4.6). El Salmo 138.6 dice que Dios es alto, y sin embargo al humilde y al altanero los ve de distancia. No debe extrañar al cristiano que Dios espere de él humildad. Es una de sus cualidades divinas. David al ser salvado por Jehová de sus enemigos cantó: "Tu propia humildad me hará grande". La humildad de Dios mostrada ejerciendo misericordia para con el mundo pecaminoso, ofreciendo a su Hijo Jesucristo en la cruz para librar al hombre del pecado, fue una demostración de humildad, de amor (Romanos 5.8; 8.20-21). Cuando Jesús dijo: "El que se ensalce será humillado, y el que se humilla será enaltecido", no fue una simple retórica. La noche antes de ir a la cruz, Jesús lavó los pies a los apóstoles, y así rindió un servicio que acostumbraban a dar sólo los esclavos (Juan 13.2-5). No es raro entonces que el apóstol Pablo aconsejara a los filipenses que consideraran a los demás superiores a ellos y que desplegaran una actitud humilde como la de Jesucristo. Si el Padre y el Hijo han manifestado humildad divina, aquellos que deseamos su aprobación debemos mostrar la humildad cristiana. Muchos misioneros norteamericanos y también predicadores nativos sufren la crítica por carecer de la humildad requerida por Cristo. Por no ejercitarla cuando esta necesidad ser mostrada y ejecutada. La arrogancia y el orgullo son características de los que carecen de la sabiduría de Dios. Si hemos llegado a ese nivel debemos pedir perdón de Dios en oración y hablar a quienes hemos ofendido con nuestra arrogancia y orgullo. Y si tenemos ideas grandiosas en cuanto a nosotros mismos, tenemos que recordar el consejo de Pablo: "Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión" (Romanos 12.16). Este consejo, que forma parte de los deberes cristianos, está dado precisamente a los que seguimos a Cristo, porque el cristiano no está exento de sufrir el perjudicial orgullo y la vanidosa arrogancia. La humildad nos beneficia en el sentido que impide que nos jactemos de nosotros mismos como muchas veces lo hacemos. Así no incomodamos a nadie, y evitamos la vergüenza personal, si nuestros logros no los han impresionado. Debemos jactarnos en Dios y no en nosotros mismos (1 Corintios 1.31). La Biblia nos enseña que la humildad nos ayuda a obtener guía divina. Daniel se humillo ante Dios y buscó guía y entendimiento. Cuando Esdras se dispuso conducir fuera de Babilonia al pueblo de Dios con muchas riquezas para embellecer el templo de Jerusalén, dictó un ayuno para que el pueblo se humillara delante de Dios. El resultado fue que durante el viaje Dios los protegió. Debemos mostrar humildad genuina en nuestro trabajo de predicar el evangelio y no tratar de cumplir con nuestra propia sabiduría y fuerza las responsabilidades que Dios nos ha dado. La humildad es prenda de respeto. Los cristianos humildes respetan a su prójimo de otras nacionalidades, razas y antecedentes. Pedro dijo: "En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas" (Hechos 10.34). Convertir almas a Cristo debe ser un trabajo llevado a cabo con humildad y respeto para con aquellos que no conocen la verdad que les hará libres. Amor y paz son signos de la humildad. No se lucha con hermanos en la fe en esfuerzos por establecer supuestos derechos. El apóstol Pablo hacía sólo aquello que era edificante y no molestaba la conciencia de los hermanos (Romanos 14.19-21; 1 Corintos 8.9-13). El ropaje de la humildad cristiana nos ayuda a aceptar y soportar la disciplina. "Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen" (Proverbios 6.23). El escritor de Hebreos también escribió: "Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo" (Hebreos 12.5-6). No hay duda alguna que la humildad cristiana hará que el Reino de Dios en la tierra, la iglesia de Cristo, se engrandezca acorde a la voluntad de Dios y su fundador, Cristo Jesús. "Humillaos delante del Señor, y él os exaltará" (Santiago 4.10). Así sea.

Las 10 Pruebas de la Vida  

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Tiempo atras encontre esta lista de 10 pruebas de la vida y fue una bendición para mi. Quiero pasarlo y espero sea una bendición para ti tambien. Éxodo 20:20 “Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.” La vida es básicamente una serie de pruebas. Si pasa la prueba, usted es promocionado a un nuevo nivel de autoridad, bendición y a otra prueba. 1. La prueba de las cosas pequeñas Zacarías 4:10, Lucas 16:10. La mayoría de las personas miran ligeramente o con desdeño los pequeños comienzos. Convertirse en fanático de las pequeñas cosas, es la única manera de producir excelencia. Pequeñas oportunidades son la puerta que conduce a grandes oportunidades. 2. La prueba de la motivación 1 Samuel 16:7. El corazón es el lugar donde residen nuestros motivos y Dios está muy interesado en ellos. Hay realmente solo un motivo aceptable para aquellos que sirven a Dios y es complacerlo y cooperar con Él en sus propósitos. Debemos continuar aprobando la prueba de motivación a medida que los años pasan. 3. La prueba de competencia Proverbios 22:29. Debemos probarnos a nosotros mismos el ser competentes para ser promovidos a aquello que deseamos hacer. Depende de usted probar ser competente para ser promovido a aquello que desea hacer. Si repetidamente falla la prueba de competencia, quizás es tiempo de enfrentar la realidad y encontrar algo diferente. 4. La prueba del desierto Deuteronomio 8:15-16. Es durante la prueba del desierto que es tentado a renunciar. Los tiempos difíciles desarrollan el carácter. Dios no le da lo mejor hasta que haya puesto hierro en su alma. 5. La prueba de la integridad Salmo 139:23-24, 2 Samuel 17:23. Ahitofel fue una extraña mezcla de inteligencia y locura; La gente puede tener un gran éxito pero sin integridad, si así es, tendrán un trágico final. Carencia de integridad significa carencia de llenura. 6. La prueba de la autoridad Mateo 8:9, 1 Samuel 15:23. Dios ha ordenado autoridad en 4 áreas primarias: gobierno civil, gobierno financiero, gobierno familiar y gobierno espiritual. En cada esfera de la vida, usted debe identificar y obedecer a la autoridad establecida; el fracaso en hacerlo, es considerado rebelión. La autoridad tiene ambos, privilegios y responsabilidades. 7. La prueba de guerra 2 Timoteo 4:7, Mateo 11:12. Las cosas buenas del reino están disponibles para aquellos que lo toman por la fuerza. Cada cristiano convertido debe ser un luchador porque la vida cristiana no es como la guerra, ¡es la guerra! Si usted se cansa de luchar acostúmbrese a perder. 8. La prueba del amor 2 Corintios 8:8. Pablo estaba probando el amor de los corintios pidiéndoles que den. La prueba de amor, es dar. La codicia quiere tomar pero el amor quiere dar. Su amor es probado por cuánto da a los otros en dinero, tiempo, atención, palabras o su mejor esfuerzo. 9. La prueba de la ofensa Hebreos 12:14-15, Lucas 17:1. La semilla de la ofensa crece en las raíces de amargura que arruinan las vidas. No tenemos el derecho de ser ofendidos, pero tenemos el derecho de ser hijos de Dios y caminar en perdón. Usted tiene que darse cuenta qué es lo que hará cuando las ofensas traten de venir a su camino. 10. La prueba del tiempo Gálatas 6:9. Para ser promovido a los niveles superiores, cada persona, cada ministerio, cada iglesia debe pasar la prueba del tiempo. No es suficiente empezar fuerte y correctamente, debe haber consistencia en la excelencia e integridad establecida en el tiempo. Pasar la prueba del tiempo toma un compromiso fuerte. Éxodo 20:20 “Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.” La vida es básicamente una serie de pruebas. Si pasa la prueba, usted es promocionado a un nuevo nivel de autoridad, bendición y a otra prueba.

Corre!  

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Luego oí otra voz del cielo que decía: «Salgan de ella, pueblo mío, para que no sean cómplices de sus pecados, ni los alcance ninguna de sus plagas; Apocalipsis 18:4

No al halloween!  

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Desde el Antiguo Testamento, Dios advierte que no deben imitarse a los paganos que promueven lo diabólico, y sí en cambio hay que entender que Dios ha dado cosas diferentes (Deuteronomio 18, 9-14). No hay por qué celebrar a brujas, duendes, monstruos y demás, ni promover que se tome el mal como un juego. Dice San Pablo: "Busquen lo que agrada al Señor. No tomen parte en las obras de las tinieblas, donde no hay nada que cosechar; al contrario, denúncienlas" dice San Pablo (Efesios 5, 10-11). En cambio, "Procura, pues, que la luz que hay dentro de ti no se vuelva oscuridad. Si toda tu persona se abre a la luz y no queda en ella ninguna parte oscura, llegará a ser radiante como bajo los destellos de la lámpara." (Lucas 11, 35-36) Halloween es un evento satánico. No es "neutro", porque el mal no es neutro. Las pequeñas cosas le importan a Dios: "El que ha sido digno de confianza en cosas sin importancia, será digno de confianza también en las importantes; y el que no ha sido honrado en las cosas mínimas, tampoco será honrado en las cosas importantes." (Lucas 16, 10) La mal llamada "fiesta" de halloween es momorial pagano que se mantiene con sus elementos iniciales. ¿Acaso adornar casa o oficina con imágenes de monstruos, brujas o imágenes o signos del mal, es una diversión sin significado? ¿Que enseñar a los niños que el mal fuera un juego, es correcto? "Al que haga caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le amarraran al cuello una gran piedra de moler y que lo hundieran en lo más profundo del mar." (Mt 18, 6) Si el justo se salva a duras penas, ¿dónde se presentarán el pecador y el impío?" (1 Pedro 4, 18) Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

El sufrimiento de los justos.  

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Sufrir cuando pecamos tiene mucho sentido porque decimos que eso es justo. Al final el pecado trajo consecuencias y al momento de ser corregidos se siente difícil, de pronto se Job quisiera ignorar los acontecimientos. Pero cuando se sufre por injusticia, también hay incomprensión de parte del individuo que sufre porque no concibe la razón de su sufrimiento. Pese a que es beneficioso y que después de la tormenta vienen bendiciones, no se puede negar que en el momento de la prueba se quisiera huir y dejar de lado eso que agobia y atormenta quitando en varios momentos la sonrisa, dando como resultado tristeza. En el presente trabajo se tratará de responder ¿Por qué es que sufren los justos en Job?. El sufrimiento El sufrimiento se basa en las pruebas que se atraviesan en la vida, tal como lo revela el libro de Job. La contrariedad de ello es cuando se sufre por pecado. Pero en el caso de Job se narra el sufrimiento por la pérdida de los criados ( Job 1:15), de los animales (1:16-17), los hijos (Job 1: 18-19). Pero al mismo tiempo su propia enfermedad (Job 2:7-8) y una mujer que le es piedra de tropiezo (Job 2:9) y finalmente el desconsuelo que le brindan sus amigos (Job 2:11). En Israel, se creía que el sufrimiento era el resultado de la desobediencia humana. Sin embargo la preocupación de las grandes mentes de los antiguos tiempos fue ¿por qué sufre el justo?. 1 quizás hubieron momento en los que se llegó a desconocer porque sufrían si no debían nada. Claramente este sufrimiento no se originaba de la nada, tenía un origen. Era Dios mismo que permitía el sufrimiento, pero no era él quien lo causaba, sino el mismo Satanás quien se dedicaba a poner en mal a aquellos que estaban bien delante de Dios para ver como era que blasfemaban a su Dios (Job 1:8-11). Bíblicamente, se nota cómo Satanás lucha por buscar la debilidad de los seres humanos para ver si ellos reniegan de una u otra forma de aquel que les ha bendecido grandemente. Si cada persona lectora del libro de Job al leer el libro concibe aquellas imágenes narradas alrededor del libro, se dará cuenta de que Job estaba en una situación que nadie desearía ni siquiera pensarlo, obviamente el inicio es desastroso y los sufrimientos son correlativos, parece que no hubo tiempo para que Job respirara cuando otra persona le cuenta los siguientes sucesos, hasta el momento que no solo es quitado de lo que poseía sino que él mismo es saqueado con una enfermedad que nadie desearía tener. Pensar en el sufrimiento de los justos, naturalmente se catalogaría como algo inmerecido. En el inicio del relato pareciera que Dios está abandonándolo o ignorándolo porque no se ve respuesta de Dios alguna, más bien pareciera como si Dios se rehusara a responderle y a defender su causa. El sufrimiento de Job era por todos lados, era físico, emocional, pero también espiritual, pese a su vida espiritual que mantenía hacia Dios. Sin embargo al final de la historia se ve que Dios muestra su justicia dándole muchas más grandes bendiciones, pero mientras el sufrimiento del hombre justo está, se desconocía el propósito que el creador tenía. El sufrimiento no es absurdo. Tiene su sitio y su sentido en el proyecto de Dios y en el misterio de Dios y del hombre.2 Retrocediendo un poco a los tiempos antiguos, los investigadores revelan que en la temprana historia de Israel los hombres estaban satisfechos por la seguridad de la justicia y la bondad de Dios. Ellos sabían que Dios castiga al justo y premiaba al bueno.3 El libro no responde la pregunta del Porqué sufren los justos?, solo revela sus propósitos. El Justo Job es descrito como un hombre rico, pero temeroso de Dios (Job1:1); esto aparentemente era suficiente para que Job no pasara por el sufrimiento y esto es precisamente lo que provoca la incertidumbre en los amigos de Job quienes no conciben como es que él puede sufrir siendo un hombre leal a Dios y por eso concluyen que solo el pecado hace que los hijos de Dios sean castigados, desconociendo así los verdaderos propósitos de Dios.4 Job no es alguien rebelde, desobediente a Dios, pese a las grandes pruebas que atravesaba, pese a que su mujer le incitara a maldecir a Dios. Job continuó bendiciendo a Dios, de quien vienen todos los bienes y los males (Job 1:21)5. Se ve también que a lo largo del desarrollo de la historia, solamente dudo del carácter de Dios, pero nunca pensó hacer lo que su mujer en determinado momento le había sugerido, ni siquiera cuando sus amigos lo cuestionaban. Hay muchos que han sufrido cosas similares, pero hay pocos que han sufrido más que él. Job no negaba su naturaleza pecaminosa, él mismo confesaba ser miembro de la raza caída de los hombres, al igual que sus contemporáneos, pero él había buscado a Dios con sinceridad y verdadero afán (Job 1:5) procurando orientar su vida y la de sus hijos según la voluntad de Dios. Podría decirse entonces que Job era un hombre que tenía verdadera madurez espiritual, que corresponde a un hombre que aprende de la escuela de Dios, pero aún le faltaban lecciones por aprender, pero en él se manifestaba el principio y la sustancia de la verdadera sabiduría divina.6 El papel de Dios y la actitud de Satanás Ciertamente Dios conocía a Job como su siervo fiel. De hecho cuando antes de que Dios le diera permiso para tocar su cuerpo, le hace ver cómo era su siervo (Job 1:8). Aquí es donde se ve claramente que Satanás aunque tiene dominio sobre gran parte del mundo, no lo podía tener sobre Job, porque Dios tiene control de sus hijos y nada sucede sin su permiso. Para Dios no había causa alguna para que Satanás atentara en la vida de Job. Sin embargo Satanás pensó que era un materialista y que al quitarle las posesiones fácilmente blasfemaría de Dios. De manera que para Satanás Job servía a Dios por interés en lo que Dios le daba a cambio y al quitarle lo que poseía desaparecía el temor de Job para Dios. Por ello Dios utilizó al patriarca para callar a Satanás, para que él se diera cuenta de la clase de hijo que Job era.7 Lo que Satanás hizo fue porque Dios lo permitió y según él de esa manera conseguiría el éxito y se dio cuenta de que las posesiones no eran la prioridad en la vida de Job. Aparentemente Satanás creería que todo aquel que profesaba servir a Dios lo hacía hipócritamente, pues Job utilizaba la religión como medio para prosperar, pero olvidó que su comprensión era limitada, pues aunque sepa mucho no es omnisciente.8 Lo maravilloso es ver que en medio de los desastres ocasionados Job se mantiene firme, a pesar de que el mismo Satanás incita a su propia mujer para que blasfeme de Dios (Job 1:21) con tanto mal que está recibiendo aún sabiendo que el malo era él y no Dios, pues lo que sucedía era porque él mismo había incitado a Dios para atentar contra las posesiones de Job. Pero la respuesta de Job seguramente sorprende a Satanás quien se dio cuenta de que Job bendijo a Dios porque así como él daba él quitaba (1:21, 2:10). Dios de ninguna manera deseaba el desastre para Job porque como Padre también se duele del sufrimiento de los suyos, pero el gobierno de Dios permite el mal para que del desastre salgan bienes muchos más importantes que las pérdidas (Job 42:10-17). Job fue un campeón y Satanás al final se dio cuenta de que existen verdaderos hijos de Dios que le sirven por amor y no por intereses materiales. Es Dios quien llama la atención de todos hacia su siervo Job quien mantuvo su integridad como siervo del altísimo, a pesar de las trágicas perdidas y de su estado físico. Job a pesar del dolor insoportable, de la picazón de las llagas llenas de gusano (2:7-8), él pudo expresar sus razones delante de Dios y de sus amigos al buscar luz sobre los sucesos que atravesaba, su deseo por explorar los caminos de Dios eran grandes9. Al parecer mientras sufría Dios se alejaba de él, sin embargo llegó el momento en que Dios hace justicia y da la recompensa. ¿Dónde está Dios en las pruebas?. Dios estaba donde ha estado siempre, donde está ahora. En la voz interna de la conciencia. En el susurro apacible y delicado. En la cercanía de tu corazón. En el fondo de tu alma. Al alcance de tus deseos. En las puertas mismas del llanto, del dolor, del sufrimiento, con la esperanza de limpiar cada lágrima de tus ojos con su manto de amor.

 

Publicado por Centinela

Bueno les quiero compartir esta presentación algo parecido a la realidad pudiera ser mera coincidencia. Dios los bendiga! 10 Razones para apartarme de Dios?